viernes 26 de junio de 2009

Alfredo Olmedo... No lo votes


Si lo votan despues no digan que no les avise.

Saludos.

sábado 4 de abril de 2009

Soja Power: impactos económicos negativos de la soja transgénica

En el libro "Consecuencias económicas de la soja transgénica. Argentina, 1996-2006", el economista Javier Rodríguez traza una radiografía de la historia del proceso de sojización en la Argentina. Si bien su libro es el resultado de una investigación anterior al sedicioso conflicto en que hoy se encuentran inmersas las corporaciones agropecuarias, contiene el grueso de los elementos que concurren a su explicación, lo que lo vuelve una pieza clave de cualquier diagnóstico para la formulación de políticas.

Su investigación se concentra en el avance de la soja transgénica a partir de 1996. Sin embargo, la llamada sojización es anterior al uso de los transgénicos. ¿Cuál es la especificidad que suma el uso de los transgénicos?

–Creo que un punto que queda claro es que el proceso de sojización es previo a la difusión de las semillas transgénicas. Ya en 1991 la soja era el principal cultivo del país. Por eso el cambio tecnológico hacia el uso de estas semillas fue tan exitoso: se aplicó en forma masiva sobre el que ya era por lejos el cultivo más importante. Su especificidad es que dio lugar a una mayor rentabilidad, lo que aceleró la sojización.

Además del aumento de la tasa de ganancia, los efectos económicos más conocidos de este proceso están ligados a la necesidad de mayor escala de las explotaciones y al reemplazo de otros cultivos, con sus consecuentes efectos sociales. ¿Hay otros aspectos del problema ausentes del debate económico?

–Son varios. Uno es lo que sucedió con el empleo rural. La masa salarial total de la producción primaria se vio fuertemente reducida. No se trata de una reducción relativa, algo esperable de casi cualquier cambio tecnológico, sino de un proceso mucho más drástico de disminución absoluta de la masa salarial. Un segundo aspecto es la distribución del ingreso al interior del sector agropecuario. Si por un lado hay un incremento de ganancias y rentas y por otro una reducción absoluta de la masa salarial, significa que la participación de los trabajadores en el total del Producto se reduce, y esto a pesar de que en muchos casos el trabajo es más calificado que el que existía anteriormente. Un tercer punto es la discusión de si se genera o no mayor valor agregado. Muchos analistas se acostumbraron a expresarse en términos de toneladas totales de granos producidos. Creo que falta indagar qué ocurrió con el valor agregado de la producción.

¿Qué pasó?

–En algunas regiones se observa el reemplazo de una producción intensiva por la soja, que es esencialmente extensiva, lo que sin dudas significa una reducción en términos absolutos del valor agregado por hectárea. Este punto es muy importante para evaluar las fuertes diferencias regionales que tiene la aceleración de la sojización. Los efectos son considerablemente distintos. Una cosa es en la región pampeana y otra en las zonas extrapampeanas. Si bien la sojización tiene la apariencia de homogeneizar la producción, en realidad presenta rindes por hectárea muy distintos y sustituciones de producciones muy diferentes.

¿La sojización significa o no mayor riqueza en términos de Producto?

–Sin duda representa mayor riqueza. El problema es que hubo una versión muy simplona y efectista de este fenómeno, según la cual las mayores ganancias que se podían obtener redundarían inexorablemente en un mayor bienestar general de toda la población. Es la reiteración de la vieja idea del derrame automático y, en definitiva, una defensa a ultranza del libre mercado. Intento discutir con esta posición, que resulta totalmente desapegada de la realidad y que no analiza todos los efectos del proceso de los que estamos hablando.

Las corporaciones agropecuarias sostienen que el derrame no se produce por efecto del pago de salarios, sino por la relación con otros sectores, como el transporte, la industria vinculada y los servicios, entre otros.

–Depende. Hay muchos trabajos, incluso yo cito uno del año 2002, que sostienen que todo este cambio tecnológico “debió haber implicado” un incremento de los puestos de trabajo en el agro. Y la verdad es que no hay ningún sustento empírico para sostener semejante cosa, que es totalmente contraria a lo que efectivamente ocurrió. Con respecto a los encadenamientos hacia la provisión de insumos o hacia una segunda industrialización, hay que enfatizar que no se trata de procesos automáticos.

¿Por ejemplo?

–El de los tractores. Es cierto que hay un incremento de la demanda de tractores, pero alrededor del 85 por ciento de esa demanda es cubierta por importaciones. El aumento de la demanda local no garantiza una mayor producción metalmecánica. Otro caso es el del resto de la maquinaria agrícola. Hacia 1960 la Argentina se perfilaba como un importante exportador de maquinaria, al menos en escala regional. Exportábamos a Brasil, Chile, Uruguay, aparecía Colombia. Desde ese momento la producción agropecuaria creció notoriamente. Pero la industria de la maquinaria agrícola tuvo un comportamiento dispar. Primero creció, después cayó en medio de la desindustrialización generalizada del país; sobrevivió en parte de los noventa y, a partir de 2002, se evidencia nuevamente su potencialidad exportadora. Pero no volvamos a pensar que con el crecimiento del agro esta industria se desarrolla sola, porque eso significaría que no leímos nada de la industria en la Argentina.

¿Y el empleo?

–Otro punto es la generación de empleos en la cadena comercial, o las etapas posteriores. Aquí hay que destacar las diferencias entre complejos agroindustriales y resaltar que no todos están tan claramente volcados al mercado externo como el caso de la soja. Algunos destacan que en la comercialización existe un número importante de puestos de trabajo, pero no dicen que allí se cuentan, por ejemplo, las panaderías y las carnicerías, y que el empleo en estas actividades depende muy fuertemente del mercado interno.

Además de la distribución entre los distintos sectores de la economía está la intrasectorial. ¿Cómo se distribuyen las mayores ganancias entre los productores?

–Un punto importante de la investigación es el análisis de quiénes adoptan el cambio tecnológico. Aquí se observó, con los datos reprocesados del Censo Nacional Agropecuario, que las pequeñas explotaciones en su gran mayoría no hacían soja. No les convenía porque no tienen escala. Un siguiente estrato, que en la región pampeana se ubica entre 200 y 500 hectáreas, tampoco tiene buena escala para hacer soja, pero tiene la posibilidad de alquilarle el predio a un tercero. Y este tercero es alguien que sale de la producción porque le conviene más alquilar que producir. En la misma escala, quienes siguen en producción tienen el problema de que son relativamente chicos para hacer soja, y en consecuencia tienen mayores costos, en tanto que si hacen otras producciones tienen menor rentabilidad.

¿Así aumentó la concentración productiva?

–Lo que se ve, entonces, es que el proceso de concentración productiva que se da en la región pampeana es consecuencia directa de la mayor escala mínima que requiere la producción de soja, así como de la falta de alternativas de similar rentabilidad que puedan hacerse en esas menores escalas de producción.

Existe una racionalidad económica guiada por la rentabilidad del cultivo. Usted sostiene que esto conduce a un desequilibrio productivo y social. Los intentos del sector público por regular estos desequilibrios chocaron contra la fuerte resistencia de los actores. ¿Los Derechos de Exportación son el único camino de regulación?

–Evidentemente no. Es una herramienta sumamente eficaz en tanto y en cuanto modifica los precios relativos, y con ello puede contribuir a igualar las rentabilidades de las distintas producciones. Sin embargo, ello debe complementarse con otros instrumentos.

¿Está de acuerdo con el actual nivel de retenciones?

–Me parece que ahora está claro que, más allá de su nivel, las retenciones no deben ser fijas. Además, cualquier nivel de retenciones tiene que estar asociado a una política más general para el sector.

¿La sojización era inevitable?

–La sojización fue una respuesta a una transformación en la demanda mundial de alimentos. En ese sentido, el proceso podría haber sido distinto si no se dejaba toda regulación en manos del mercado, en particular a partir de la adopción de los transgénicos. Con otra regulación se podría haber conseguido, además de aumentar exportaciones, cumplir con otros objetivos deseables para el desarrollo agropecuario, como la mejora en la provisión de alimentos accesibles para la población, la promoción de un desarrollo más regionalmente integrado, que se defendiera la agregación de valor local, y el cuidado del ambiente.

¿El área implantada con soja seguirá aumentando?

–Siguió aumentando después del conflicto; creció en unas 400.000 hectáreas en la campaña 2008/09 con respecto a la anterior, y todo hace prever que esa tendencia siga.


*Javier Rodríguez - Licenciado en Economía (UBA) y Doctorando en Economía (UBA). Profesor de Microeconomía y Economía Agropecuaria de la UBA. Experiencia en investigación académica sobre la problemática agroalimentaria y el sector agropecuario argentino. Área de trabajo: desarrollo económico.

**Claudio Scaletta - Lic. en Economía (UBA), periodista especializado en economía, columnista agropecuario de Página/12, [1999-2007). Premio Giovanni Agnelli a la Excelencia Periodística (2003).

martes 31 de marzo de 2009

Hasta siempre querido Alfonsin

Que facil seria con vos hacer de Argentina un pais con mayusculas... Que lastima no haberte ayudado a pelear contra los malos cuando gobernabas...
Seguramente la mayoria se desgarrara las vestiduras, demostrando la poca verguenza que tienen.
Rezo por tu memoria.

Perdon por poner tu imagen tan cerca de los innombrables...

sábado 28 de marzo de 2009

viernes 12 de diciembre de 2008

Carta Abierta a los Diputados de Salta

En el día de ayer se dio media sanción en la Cámara De Senadores a la Ley de Ordenamiento de Bosques Nativos de Salta.
Luego de leer de qué se trataban las modificaciones una desesperanza total me invadió y esto me lleva a escribirles a fin de plantearles mis inquietudes y la necesidad de que hagan algo para evitar una catástrofe ambiental segura y cada vez más próxima.
No entra en mi cabeza como pudieron pesar más planteos del Senador Alfredo Olmedo que los planteos de muchísimos técnicos que estudiaron años para poder hablar con propiedad. Cuando me refiero a estos planteos particularmente me asusta el que habla de las pendientes: La ley preveía deforestar hasta en lugares de 5% de pendiente, ahora gracias a las genialidades de este Senador y sus cómplices la ley contemplaría deforestar lugares con un 15% de pendiente(150m de ascenso en 1km). O sea que estaríamos deforestando en laderas prácticamente.
Esta ley también desconoce la importancia de ciertos sectores de bosque en áreas planas y bastante onduladas, fundamentales para el mantenimiento de la vida de comunidades indígenas y criollos, control de la erosion y para la biodiversidad en épocas donde los climas de las montañas no son aptos para la vida de ciertos animales que migran entre los distintos niveles altitudinales y por supuesto para animales que viven en estos bosques planos y que nosotros tenemos la obligación de conservar.
Casualmente la zona mas “pujante” de Salta, donde se afincan empresas muy grandes fundamentalmente internacionales(Ing. Tabacal, Petroleras, etc.) es la zona donde tenemos los peores indicadores para el nivel de vida de la población.
Yo los invito a plantear un nuevo paradigma sobre desarrollo y a ver que Crecimiento de la economía – Desarrollo de la población no es una relación directamente proporcional.
Escuche decir que estas modificaciones se hacen para que los indígenas y criollos junto a los pequeños productores se desarrollen, paradójicamente estos actores son los que piden un alto de los desmontes. Incluso a traves de la FAA Salta, leer: http://www.lahoradesalta.com.ar/node/9392.
Lo que mas me choca de estas modificaciones es que uno de sus promotores el Senador Alfredo Olmedo es parte de uno de los casos mas emblemáticos de corrupción de la administración anterior, seguramente sintieron hablar de Salta Forestal señores. Donde se desplazo a pobladores originarios iguales a los que hoy supuestamente reivindican con esta modificación a la ley. Cuando vino De Angelis a Salta el mismo senador Olmedo entregó un tractor hecho de palo santo y dijo "con sorna" que era para demostrar que "la madera de los desmontes era para artesanías". Conclusión: tenemos al gato cuidando a los ratones.
La soja principal motivo de deforestación actual en este momento tiene un precio inferior a U$S 300 la tonelada, y nada parece indicar que vaya a subir, es mas, lo mas seguro es que tienda a llegar al precio histórico que ronda los U$S 200. Con un valor de U$S 200 o menos la tonelada aun sin retenciones… habrá muchos lugares donde no convendrá sembrar, seguramente muchos de estos lugares son desmontes nuevos, tierra que será condenada a la desertificación, lugares que quedaron sin el pan ni la torta ya que no tienen ni el bosque ni la soja, si el fantasma de la degradación.
En cuanto a la explotación maderera, Tartagal por ej. ya casi no tiene madera y sigue esperando el progreso, que nos hace suponer que quitarle la poca madera que queda hara que llegue?.
En Oran ya se desvasto mucho también y desde hace mucho(recordar desvio del Rio Iruya a principios del siglo XX), lo mismo puedo decir de Iruya y Santa Victoria en su parte yungueña, y el progreso tampoco llega, es mas los indices de criminalidad siguen subiendo en la ciudad de San Ramon De La Nueva Oran.
Meditemos señores, esta ley tiene que ser fuerte y asegurar el recurso para que persista, la identidad de Salta esta en el campo, en el monte, en el rio. Trabajemos primero en la gente, definamos la tenencia de tierras, acabemos con los casos de corrupción como Salta Forestal, etc. Y recien podremos armar un equipo de tecnicos independientes que entiendan de que se habla para pensar hasta donde Y PARA QUIENES se puede extender la frontera agrícola. De lo contrario seguiremos viendo desplazados, inundaciones, bosques y suelos empobrecidos y por supuesto mucha pero mucha corrupción.
Saludos.

P.D.: Hijo de productores agropecuarios.

viernes 21 de noviembre de 2008

Repudio a Greenpeace?

De ser aprobado el proyecto de declaracion(repudio a Greenpeace) que presento el diputado Antonio Hucena,los salteños estariamos asistiendo azorados nuevamente a una muestra mas de lo irrepresentativas que son nuestras autoridades.
Quiero recordarle que los que violan sistematicamente las garantias constitucionales son casualmente los politicos como el que llegan al poder por el voto popular y terminan siendo complices de inescrupulosos como el ex gobernador Juan Carlos Romero que lucran con los bienes de los salteños, sobre todo los recursos naturales.Ante esta situacion creo que las "Acciones avasallantes e irrespetuosas" de Greenpeace, son lo de menos.
En cuanto al territorio de "propiedad privada" al que el diputado hace referencia me gustaria pedirle investigue casos como "Salta Forestal" y si no quiere desplazarse mucho tambien investigue irregularidades que suceden en su departamento como por ej. aviones rociando gente en un conflicto con el "Ingenio San Martin Del Tabacal".Por ultimo le pido al Diputado considere la posibilidad de informarse un poco acerca de lo que acontece con los bosques nativos, le tiro unos cuantos temas:
Salta Forestal, corrupcion por donde se vea.
Desmontes masivos autorizados por Juan Carlos Romero ante la inminente aprobacion de la ley de Bosques.
Ordenamiento Territorial actual, simplemente vergonzoso.

Tambien le dejo una listita de las leyes que se violaron cuando se vendio la Reserva De Pizarro, como para que medite si lo de Greenpeace es tan grave:

Constitución Nacional Argentina.
Constitución de la Provincia de Salta.
Ley 7070 de Medio Ambiente de la Provincia de Salta.
Ley 7107 de Áreas Protegidas de la Provincia de Salta.
Ley 25.675 denominada Ley General de Ambiente o de Presupuestos
Mínimos.
Ley de Defensa de la Riqueza Forestal N° 13.273
Ley 22.421 de Protección de Fauna Silvestre.
Ley 24.375 de Aprobación del Convenio sobre la Diversidad Biológica
Ley 24.701 de Aprobación de la Convención de las naciones Unidas de
Lucha Contra la Desertificación en los Países afectados por Sequía
Grave o Desertificación.
Ley 22.344. Aprueba la Convención Internacional sobre especies
amenazadas de Flora y Fauna Silvestre.
Convención Internacional para el Tráfico de Especies Silvestres CITES.
Tratado de Asunción, República de Paraguay fundacional del MERCOSUR.

Mientras tanto yo, no siempre conforme con Greenpeace y su modo de actuar, seguire aportando porque creo son mucho mas representativos de lo que sentimos y queremos los salteños que nuestras "Honorables?, Camaras de Diputados y Senadores".

The Hidden Revenger.